“Elegimos este colegio a pesar del alemán”…”Elegimos este colegio justamente por el alemán”
Editorial del boletín institucional - Agosto 2008
Cuando nos encontramos con los padres en las reuniones informativas o “desayunos de trabajo” que realizamos ya desde hace muchos años escuchamos invariablemente una de las dos frases antagónicas que encabezan este comentario. A pesar (que connota negativamente el concepto siguiente) y por (que lo connota positivamente) son dos palabras que, incluídas en un determinado contexto, permiten expresar justamente lo contrario. En ambas afirmaciones el concepto que define, a favor o en contra, es…”el alemán”. El alemán como lengua extranjera, difícil de aprender - deutsche Sprache, schwere Sprache, decían nuestras abuelas (el idioma alemán es un idioma difícil) – lo alemán como cultura, como valores, como una construcción del imaginario donde predominan el orden, la rigurosidad, la disciplina, y ¿por qué no? el temor al autoritarismo entre muchas otras cosas.
En aquellos viejos tiempos en que nuestro colegio se fundó, “el alemán” era la lengua materna de prácticamente todos nuestros alumnos. Muchísimos de ellos recién aprendían el castellano en nuestras aulas. Las conocidas circunstancias que marcaron la vida de Europa en general y Alemania en particular tornaron particularmente conflictiva la relación con “lo alemán” Esta situación se revirtió gradualmente en los largos años de vida de nuestra institución, y hoy es muy pequeño el porcentaje de chicos que tienen contacto con “el alemán” y con “lo alemán” fuera del ámbito escolar.
En el antiguo distintivo del colegio (el famoso “chupetín”) que engalana el buzo que se hicieron hacer los chicos que hoy cursan el 6to. año del colegio secundario, se pueden leer las iniciales CAP. Cuando les pregunto qué quieren decir esas iniciales, muchos dicen: Asociación Cultural Pestalozzi. Sin embargo, no es así. Se sorprenden cuando les aclaro: “ La C va por Colegio, la A por Alemán y la P por Pestalozzi”. Nuestros futuros bachilleres, desde lo simbólico de un viejo distintivo, rescatan, casi sin darse cuenta, una identidad. Identidad ésta significada por lo alemán. El nuevo logo, adoptado ya hace más de una década, de formas más actuales, no incluye de manera explícita esta palabra y por ende este concepto, y torna quizás más borrosa la importancia que lo alemán tiene para nuestra institución, adquiriendo mayor peso relativo todas las demás ofertas que hacen tan genuinamente atractivo el proyecto Pestalozzi.
Sin embargo, a lo largo de los casi 75 años de fecunda existencia de nuestra institución, lo alemán constituye una característica distintiva de nuestra identidad. Al transitar un período tan importante de su vida como lo es el de la escolaridad, nuestros chicos no se limitan simplemente a aprender con mayor o menor éxito una habilidad idiomática, sino, en un verdadero “Encuentro de Culturas” aprenden a conocer y valorar una cultura, un país con sus costumbres y particularidades. La convivencia de dos lenguas y dos culturas en el colegio constituye sin lugar a dudas un ejemplo vivo de cómo se pueden elaborar y superar exitosamente ambivalencias y antagonismos condicionados por la historia. El interesante y meduloso artículo escrito por nuestra directora general, Claudia Frey-Krummacher que se publica en el interior de este número puntualiza con precisión lo que significa “lo alemán hoy” para el Colegio Pestalozzi.
Empecé a redactar este artículo editorial presentando un contrapunto entre las dos palabritas: “a pesar” y “por”. Es nuestra compromiso, y uno de nuestros importantes objetivos institucionales que, a lo largo de los años de transcurrir por las aulas del Pestalozzi, el “a pesar” con el que se acercaron muchas familias vaya convirtiéndose gradualmente en un “por” entusiasta.
Ricardo Hirsch
Presidente CD







