Editorial del boletín institucional - Septiembre 2006
Eso que ves, ¿cómo lo expresarías con palabras?
El mundo nos entra por los ojos pero no adquiere
sentido hasta que desciende a nuestra boca.
Paul Auster
Una de las tendencias que se dan hoy en día en el mundo globalizado en el cual participamos todos son los sistemas de comunicación que permite que la gente de las más diversas culturas se relacione. A través de la interrelación se producen transacciones comerciales, participamos virtualmente en eventos culturales y deportivos, y se maneja también la política mundial.
La globalización, si bien no es nueva, está cada vez más latente en todos nosotros: representa una costumbre humana que tiene miles de años: traspasar las fronteras y beneficiarse con intercambios mutuos. En nuestros trabajos, en las familias y amistades dispersas por los cinco continentes, estamos permanentemente comunicados. La comunicación se hace notoria a través del ciberespacio, bautizado así por William Gibson en la novela “Neuromante” (1984). La sociedad cambia constantemente bajo la influencia de los medios de comunicación y las nuevas tecnologías.
Este fenómeno fue desde siempre un “Leitmotiv” para nuestra institución, porque la visión global forma parte de la educación, que podemos definir como la transferencia de los beneficios del conocimiento y el desarrollo.
Seguramente muchos de los padres que en este momento leen esta nota recordarán una de las primeras charlas cuando llegaron hasta nuestra institución para inscribir a sus hijos: la importancia que a través de toda la escolaridad se le da a las salidas escolares, participación en eventos deportivos, culturales, olimpíadas de ciencias, etc. Esto ni más ni menos es la facilitación de la herramienta de la comunicación con jóvenes provenientes de otras escuelas, clubes, ciudades, países. Desde las salidas en las primeras salas, las siempre recordadas estadías en Verónica, participaciones en torneos de handball, volley, atletismo y otras disciplinas deportivas en la Capital Federal y otras ciudades del interior, los viajes de estudio a localidades ubicadas en las provincias de nuestro país, y tal vez dos hitos en el marco de la escolaridad: el viaje a una escuela carenciada alejada de la Capital Federal en el marco del “Programa de Acción Solidaria” y el viaje de intercambio estudiantil a Alemania. Tampoco quiero dejar de lado las permanentes visitas que hay en nuestro colegio de jóvenes de otras instituciones y que permiten estrechar lazos y obtener nuevos conocimientos. Todos estos acontecimientos, programados y organizados por los directivos y docentes, y especiales cada vez que involucran a cualquiera de las familias, forman parte de la mencionada apertura y visión de la riqueza cultural.
Este cúmulo de experiencias por las que atraviesa cada uno de los alumnos no son actividades aisladas, sino que responden a una intención formativa. El objetivo es que quienes pasan por las aulas del colegio Pestalozzi puedan ampliar su visión del mundo, comprender y aceptar las diferencias, y reconocer el significado que les permitirá comunicarse con personas de otras culturas, países, visiones políticas y económicas respetando las opiniones y los valores que se expongan.
Quiero destacar que la tolerancia, la comprensión y la transmisión de conocimientos son ejes de la historia fundacional del colegio.
Ya lo expresó Sócrates: Sólo es útil el conocimiento que nos hace mejores
Rubén Wertheimer
Vicepresidente 2º
Asociación Cultural Pestalozzi







