Reforma edilicia del Colegio 06/2004
Editorial del boletín institucional - Junio 2004
La doble página central de este número de nuestro periódico está dedicada a describir de manera detallada el proceso que llevó a la decisión de encarar una remodelación completa de nuestro edificio escolar, así como los pasos concretos realizados hasta el momento y algunas de las dificultades con las que nos tenemos que enfrentar. Los invito a lectura atenta de este minucioso trabajo para interiorizarse de todos los detalles del proyecto edilicio.
Quiero aprovechar el privilegio que me otorga esta página editorial para tratar de profundizar aún más en el impacto que dicha decisión tendrá sobre todos nosotros, sobre todo en aquellos que hace ya muchísimos años tenemos que ver estrechamente con el desarrollo y la evolución del colegio.
La vieja casona de la calle Freire, con su patio de pedregullo, sus señoriales escaleras, su extraña torre que dominaba el barrio nos albergó y cobijó a todos los que somos ex alumnos durante los largos, felices y a veces difíciles años de nuestra escolaridad. Innumerables recuerdos rondan los pasillos, a la vuelta de cada recoveco se esconden anécdotas, olores y sonidos que fueron configurando nuestra identidad a lo largo de la niñez y la adolescencia.
Muchas cosas fueron cambiando, inexorablemente, con el transcurrir del tiempo, nuevas necesidades fueron surgiendo, se encararon nuevos desafíos. El viejo edificio hizo uno, dos, varios esfuerzos exitosos de adaptación, y salió airoso. Pero, al igual que los míticos dinosaurios que en la prehistoria fueron agregando superestructuras a su organismo tendientes a lograr la supervivencia, llega un momento en la evolución en el cuál ya no es posible realizar más adaptaciones, agregar más parches a lo ya existente, y se impone la desaparición de lo viejo que, lamentablemente, se ha tornado obsoleto y disfuncional.
El colegio no es un monumento destinado a recordar con su presencia física invariable un pasado glorioso, sino un organismo vivo que palpita cotidianamente y que busca encontrar siempre la manera óptima de cumplir con su principal objetivo que es el de educar y formar a sucesivas generaciones de alumnos. La tensión entre el pasado, el presente y la proyección al futuro constituye un delicado equilibrio que debe custodiarse de manera permanente. La historia fundacional, sus valores y objetivos expuestos en la editorial del número anterior por nuestra Directora General, Claudia Frey Krummacher, guían siempre nuestro accionar. El futuro, basado en ese pasado, es nuestra responsabilidad, y generar las instalaciones adecuadas para contener esta energía creadora es lo que nos llevó a encarar esta obra, destinada a proyectar la escuela hacia los años futuros.







